Rotativo en Línea

Desde la imprenta digital

SEP propone recortar ciclo escolar 2025-2026 por inercia administrativa y clima

 

Por Juan Pablo Ojeda

El secretario de Educación Pública, Mario Delgado, presentó este lunes una justificación técnica para la modificación del calendario escolar 2025-2026, argumentando una caída en la eficiencia pedagógica después del 15 de junio. Según el titular de la dependencia, el periodo posterior a la entrega de calificaciones se utiliza predominantemente para la descarga administrativa, reduciendo la función sustantiva del ecosistema educativo. La propuesta central busca establecer el cierre del ciclo lectivo el próximo 5 de junio.

Los datos operativos analizados por la SEP indican que la permanencia de los alumnos en las aulas durante la segunda mitad de junio se traduce en lo que Delgado calificó como una «estancia forzada». Este diagnóstico sugiere que el tiempo efectivo de aprendizaje se detiene una vez concluidos los procesos de evaluación sumativa, generando un costo operativo sin beneficios académicos tangibles para los 24 millones de alumnos de educación básica.

La variable climática es el segundo factor de peso en la propuesta. En entidades como Sonora, donde el termómetro registra temperaturas superiores a los 45 grados Celsius en los meses de junio y julio, la infraestructura escolar actual resulta insuficiente para garantizar condiciones dignas de enseñanza. La SEP sostiene que la geografía nacional impide la aplicación de un calendario único y rígido para las 32 entidades federativas.

Este ajuste permitiría a las escuelas evitar el periodo de mayor estrés térmico, reduciendo el riesgo de golpes de calor y deshidratación en la población infantil. El sustento pedagógico de la medida se basa en concentrar los contenidos curriculares en los meses de mayor rendimiento, optimizando el uso de las instalaciones escolares antes de que las condiciones ambientales comprometan la salud de la comunidad.

La propuesta, avalada inicialmente por unanimidad en el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), contempla un periodo vacacional que se extendería del 5 de junio al 31 de agosto. Este esquema sumaría un total de 86 días naturales de receso, una cifra superior al promedio histórico, con el fin de alinear el calendario con la realidad climática y eventos de relevancia nacional como la Copa FIFA 2026.

Respecto a la carga administrativa, la SEP planea digitalizar y adelantar los procesos de certificación para que el personal docente pueda concluir sus labores de manera sincronizada con el alumnado. Esta medida pretende eliminar las semanas de inactividad presencial de los estudiantes mientras los maestros permanecen en los planteles únicamente para labores de archivo y captura de datos.

Finalmente, la SEP convocó a una mesa técnica para evaluar el impacto de los 190 días de clase efectivos. El objetivo es garantizar que, a pesar del cierre anticipado, se cumplan los objetivos de aprendizaje establecidos en el Plan y Programas de Estudio, manteniendo la flexibilidad regional que permite a cada estado adaptar sus fechas de inicio y fin conforme a sus necesidades específicas.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *