En el marco del Día Mundial de la Fibromialgia, especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Secretaría de Salud difundieron información para visibilizar este trastorno crónico que afecta principalmente a mujeres y que, pese a su impacto en la salud física y emocional, continúa siendo poco comprendido e incluso minimizado.
La Fibromialgia es una enfermedad caracterizada principalmente por dolor musculoesquelético persistente, fatiga extrema y alteraciones en diversas áreas del organismo. De acuerdo con datos compartidos por la UNAM, este padecimiento afecta entre el 2 y el 4 por ciento de la población mundial.
La profesora de la Facultad de Medicina de la UNAM, Fernanda De Blas López, explicó que uno de los principales problemas relacionados con esta enfermedad es que muchas veces no presenta señales físicas visibles, lo que provoca que el sufrimiento de quienes la padecen sea ignorado o subestimado.
“La gente no exhibe rasgos físicos que dejen claro que está enferma y, por eso, se tiende a invisibilizar su sufrimiento”, señaló la especialista.
Uno de los síntomas más frecuentes de la fibromialgia es el dolor crónico generalizado en músculos y tejidos blandos. A esto se suman cansancio constante, trastornos del sueño, problemas gastrointestinales y dificultades cognitivas, conocidas popularmente como “niebla mental”, que afectan la concentración y la memoria.
Especialistas explican que estas molestias pueden interferir de forma importante en las actividades cotidianas, el trabajo y las relaciones personales de quienes viven con la enfermedad.
Otro de los desafíos más importantes es el diagnóstico. La Secretaría de Salud indicó que actualmente no existe una prueba de laboratorio o estudio de gabinete capaz de confirmar la fibromialgia de manera definitiva. Por ello, el diagnóstico depende principalmente de la evaluación clínica realizada por especialistas, sobre todo en el área de reumatología.
Esta situación provoca que muchas personas pasen años buscando una explicación para sus síntomas antes de recibir un diagnóstico adecuado.
Las autoridades sanitarias también señalaron que entre el 80 y el 90 por ciento de los casos diagnosticados corresponde a mujeres, especialmente entre los 30 y 50 años de edad. Aunque todavía no se conocen completamente las causas de la enfermedad, los investigadores consideran que intervienen factores neurológicos, hormonales, genéticos y emocionales.
La fibromialgia no tiene cura actualmente, pero sí existen tratamientos orientados a mejorar la calidad de vida y disminuir los síntomas. Los especialistas recomiendan un manejo integral que combine terapia física, rehabilitación, atención psicológica y medicamentos para controlar el dolor, mejorar el sueño y reducir el impacto emocional de la enfermedad.
Además del dolor físico, la fibromialgia suele estar relacionada con trastornos emocionales. La Secretaría de Salud reportó que entre el 20 y el 80 por ciento de las personas diagnosticadas ha presentado algún grado de depresión, mientras que entre el 20 y el 60 por ciento ha experimentado ansiedad.
Expertos señalan que esta relación puede deberse tanto al impacto emocional de vivir con dolor crónico como a mecanismos biológicos compartidos entre la enfermedad y los trastornos del estado de ánimo.
La UNAM subrayó que todavía persisten importantes estigmas sociales y médicos alrededor de la fibromialgia, situación que dificulta el acceso al diagnóstico oportuno y a tratamientos adecuados. Por ello, especialistas hicieron un llamado a fortalecer la investigación científica, mejorar la educación médica y promover políticas públicas enfocadas en la atención integral de este padecimiento.
“Trabajemos en políticas públicas, investigación y educación para eliminar los estigmas”, expresó Fernanda De Blas López.
El Día Mundial de la Fibromialgia busca precisamente generar conciencia sobre una enfermedad que afecta silenciosamente a millones de personas y que, aunque no siempre es visible, puede tener un profundo impacto en la salud y la vida diaria.











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